No nos gusta hablar de la muerte, no es un tema de conversación que usemos con frecuencia, por eso estamos tan desentrenados y no sabemos cómo hacerlo.
Todavía es más difícil contarles o hablar con tus hijos de la muerte de un ser querido, de un abuelo, por ejemplo. Cuando nos planteamos la necesidad, nos damos cuenta de que no sabemos hacerlo y nos asusta. Nos miran tristes, esperando respuestas, pero no sabemos muy bien qué decirles ni cómo hacerlo.
Como ayuda, en Creciendo en espiral os ofrecemos dos manuales:
“La pérdida de Carlitos y Ana” para trabajar el duelo con niños pequeños, está editado en formato de cuento para que sea más fácil entrar en los sentimientos del duelo
“Mi cuaderno de recuerdos sobre…” para utilizarlo como ayuda a chichos, chicas y adolescentes con un material para que sean ellos los que rellenen el cuaderno de recuerdos sobre la persona fallecida con cartas, dibujos, collages, sentimientos y futuro.
Tened presente que cada niño es único y puede reaccionar de manera diferente. Lo importante es estar presente, tener paciencia y darles mucho cariño.
Cómo abordarlo:
1. Dale importancia a la calma
- Si no estáis calmados, esperad, porque vuestros hijos necesitan calma. Antes de hablar, procesad vuestras propias emociones. Es importante que mostréis lo que sentís, pero hacerlo con calma; les dará la seguridad que necesitan.
2. Busca el momento y el lugar más adecuado
- Elegid un sitio tranquilo y sin distracciones. Planead bien el tiempo, sin prisas; no podéis empezar esta conversación sin silenciar el móvil, ni puede ser interrumpida por falta de tiempo. Ha de haber suficiente espacio temporal para poder responder a todas sus preguntas y si lo necesitan, darles consuelo.
3. Adecuaros a la edad y sed claros, directos y honestos
Usad un lenguaje sencillo que pueden entender sin dudas.
- Los niños pequeños entenderán que el abuelo estaba muy enfermo, su cuerpo dejó de funcionar y murió.
- A niños más mayores se les puede explicar con más detalle qué es lo que ha pasado. Y esperar a sus preguntas.
- No digáis cosas que no sean ciertas: ni que se ha dormido, ni que se ha ido lejos etc. esto les puede confundir esperando su vuelta.
4. Haced que sientan comprendidos sus sentimientos
- “Es normal estar triste”, también “es normal estar enfadado”, “es normal estar confundido”
- “ Podemos sentir muchas cosas diferentes porque se ha muerto alguien a quien queríamos mucho” Asegúradles que está bien sentirse triste, enojado o confundido. Puedes decir algo como:
- «Nosotros también estamos tristes y confundidos porque le vamos a echar mucho de menos»
5. Animadles a que hagan preguntas
- Todo lo que quieran saber, aunque les parezca difícil decirlo.
- Sed sinceros. No es necesario que les abruméis con demasiada información.
6. Rescatad momentos bonitos y recuerdos
- “Recordadlo en los buenos momentos en los que cada uno de vosotros vivisteis con él”.
- “Os quería mucho”,“Os acordáis cuando ………..” cualquier hecho que hicieran juntos, cocinar, tocar la guitarra, cantar etc.
- Si en la familia existe una tradición religiosa o espiritual, hay elementos que sirven para dar consuelo.
7. Como siempre, sed modelos en el manejo del duelo
- Decidles que lloras o lloráis y que es bueno hacerlo y sentirse triste, sobre todo al principio, “luego, poco a poco nos vendrán cosas muy bonitas a la cabeza con las que disfrutaremos recordándolo”
- Compartid vuestras emociones.
8. Permitidles expresar su duelo
- Podéis apoyaros en los Manuales de duelo: dibujar, escribir cartas al abuelo o compartir historias sobre él, les ayuda a procesar la pérdida que han tenido y aunque ahora no pueden ser conscientes de ello, manejar bien un duelo es siempre un crecimiento personal.
9. Las ceremonias eclesiásticas o rituales
- Explicadles con antelación lo que se va a hacer con la persona que ha muerto. Para qué sirve un funeral, el tanatorio, que sepan lo que tienen por delante y preguntadles si quieren participar.
10. Dad apoyo continuo
- El duelo no desaparece por arte de magia, observad como van avanzando, es bueno nombrar a la persona fallecida con normalidad y que os vean siempre disponibles para hablar.