10 de enero de 2025

DEJA LA DEPENDENCIA Y CRECE EN ESPIRAL HASTA LA INTERDEPENDENCIA

Ser independiente es necesario, pero insuficiente

Existen tres estratos que los podemos representar en una pirámide escalonada. La parte que roza el suelo sería la Dependencia, de la que hay que huir, o dejar atrás. En el segundo escalón encontramos la Independencia que es lo que hay que lograr; pero en la vida no solo se es independiente. Nos relacionamos con objetos, seres, grupos, con aquellos que independientemente, elegimos, y por eso convivimos con ellos y éste es el tercer escalón de la pirámide, la Interdependencia.

Nunca se puede saltar del primer escalón al tercero porque no se puede pasar de ser dependiente a interdependiente, sin pasar por el segundo tramo, ser Independiente. El El segundo escalón, es necesario para salir de lo negativo de la dependencia y alcanzar el punto álgido de la pirámide, la interdependencia.

¿La dependencia es mala?: sí

Sólo en las condiciones de necesidad fisiológica, la dependencia es necesaria, es más, sería difícil la supervivencia si no fuéramos dependientes. Los niños son dependientes de los adultos. La madre da de mamar al bebé o el padre le proporciona el alimento con el biberón, si no fuera así, moriría o lo ingresarían en un centro para alimentarlo, pero seguiría siendo dependiente de su alimentación. El niño sigue siendo dependiente en sus etapas de aprendizaje básico: no puede pasar una calle si no es por un paso de cebra o mediante un semáforo en verde.

Esta es la dependencia por la que pasamos todos los seres humanos porque al igual que los chimpancés, somos una raza social que no puede mantener viva a su prole sin el apoyo del grupo familiar.

En la adolescencia, al niño o la niña sanos le empieza a pesar esa dependencia, sienten ese pegamento que les tiene demasiado unidos a su familia y empiezan a apegarse a su grupo de referencia, a sus amigos y este grupo le ayuda a crecer con sus distintas formas de ver las cosas y le llevará al intercambio de pareceres con sus padres: esto es crecer.

En un tiempo, volverá a sentir ese pegamento excesivo a ese grupo y querrá pensar por sí mismo porque, no está de acuerdo con todo lo que dice o hace el grupo. Quiere empezar a diferenciarse de él y se inicia o bien con unos pequeños cambios de vestuario o mostrando sus inquietudes de pensamiento a sus iguales.

Éste sigue siendo un buen camino hacia la independencia, aunque en cierta medida siga dependiendo de sus padres (le mantienen, le dan la paga y les tiene que enseñar las notas) y de su grupo, que sigue siendo con el que queda, va de fiesta y liga (le da un soporte de iguales para hacer cosas que él o ella solos no podrían hacer).

Hay quien se independiza antes y quien lo hace más tarde, pero la persona que no lo consigue y permanece apegado a su familia o a su grupo, ni crece, ni puede ser feliz, si algo se estanca sin permitir el avance huele mal. Avanzar no significa no querer a su familia o a sus amigos, significa que, en base de lo que ha aprendido de ellos, quiere empezar a tomar sus decisiones, aunque no les gusten a los demás.

Esta independencia no se logra de manera forzada, tiene que salir de uno mismo, porque se siente así y así se manifiesta, y cuando se tiene claro, se puede mantener a pesar de otras opiniones, respetándolas, pero decidiéndose por las suyas, no por las de los demás.

Así crece y avanza el mundo. Observemos a los pájaros, que generación tras generación construyen sus nidos sin cambios, siempre lo han hecho, lo hacen y lo harán de igual manera, no existe la evolución, sin embargo, el hombre ha pasado de vivir en cuevas a construir cabañas, casas y rascacielos y ha demostrado ser capaz de vivir en la tierra, en las profundidades del mar y en el espacio.

¿Cuál es el paso a la interdependencia?

Creces, dependes cada vez más de ti mismo y empiezas a tener relaciones más personales o íntimas.

Coge dos cosas iguales, dos libros, por ejemplo y apóyalos uno con otro por la parte superior de manera que se sostengan formando una especie de casita. Ves que están firmes ¿no? pues retira uno de los libros y verás que el otro se cae, esto es dependencia. Coge esos mismos libros y ponlos uno al lado del otro, retira uno y comprobarás que el otro sigue manteniéndose en pie, esto es la independencia. Ahora coge varios libros, sitúalos de pie, encima de la mesa de manera separada y todos se sostienen solos compartiendo la misma mesa ¿no?, esto es la interdependencia

Una vez que eres independiente empiezas a comprender que el mundo es interdependiente porque dependemos los unos de los otros de la forma y manera que queremos apoyarnos (no depender), y apoyar (sin exigir dependencia), y nuestras relaciones crecen dónde y con quién queramos.

Somos interdependiente en un partido de futbol, en una asociación cultural, en un equipo de trabajo, en una pareja o familia sana, pero en todos estos lugares en los que gozamos de la interdependencia, podemos hacerlo porque antes, hemos sido   independientes.

En la web Creciendo en Espiral encontrarás, posibilidades para trabajar este tema, dependiendo de cómo estés y qué necesites: Si dudas sobre tu situación en pareja, trabaja: “el amor no es suficiente”. Si necesitas cuidarte dedicándote más tiempo, trabaja con el manual: 21 días para cuidarme y quererme, si dudas sobre el cariño de tus padres, trabaja: Mis padres ¿no me quieren?

Hay muchos cuentos que pueden servirte; que la palabra cuento no te confunda con infantilidad, en muchos casos se trata de metáforas, que sirven para todas las edades.